La reproducción de claveles es muy sencilla. Las semillas germinan con un porcentaje alto, el único inconveniente es que se produce una mezcla de colores a veces no deseada. Los esquejes, a pesar de los fallos de arraigo, te garantizan que la nueva planta es como la original. Con una cuchilla, desinfectada con lejía, cortamos en bisel el tallo y las puntas de la hojas para equilibrar el esqueje. Con un palo hacemos el pocito . Clavamos y presionamos para evitar entrada de aire y regamos. Con la parte superior de una botella si tapón mantenemos la humedad de la futura planta, y la protegemos del fresco de las noches.
Comentarios
Perdona que te escriba por comentario, pero no veo ninguna otra forma de contactar contigo en el blog.
Quería preguntarte a ver si tú tienes alguna imagen de aquella arboleda de álamos que franqueaba la carretera que pasa junto a tu pueblo en dirección a Valdemaluque y que hacía en algunos tramos un túnel. La recuerdo, pero no he encontrado fotos de ella, y desapareció con motivo de la grafiosis. Estaría muy bien si pudieses hacer un artículo sobre cómo era en tu blog.
Muchas gracias,
Un saludo