RECOGIENDO SEMILLAS DE LECHUGAS
Las plantas de lechugas se han espigado y las flores empiezan a cuajar. El aire y la posible lluvia las tiran al suelo y germinan por su cuenta. Preparamos unos sacos de papel y los colocamos en cada planta. Atamos la parte inferior y damos unos cortes para que respiren y eviten la condensación. Pasados unos días las arrancaremos y limpiaremos. Así las tendremos preparadas para la siembra.